Estudios Bíblicos en Siguiendo sus Pisadas

La fe de Abraham

2 Pedro 1:1. La Biblia nos describe la fe como preciosa. ¿Por qué tiene tanto valor la fe? Hebreos 11 nos habla de lo que es capaz de hacer la fe prácticamente. Poseemos una fe que nos hizo salvos (Ro. 3:24,25). ¿Pero poseemos una fe que nos permita vivir día a día utilizándola en todas nuestras actividades? Partamos de la definición de la fe, en Hebreos 11:1. Certeza de lo que se espera y convicción de lo que no se ve. Este texto no nos habla de la fe salvadora, sino de la fe que confiando en las promesas de Dios actúa en función de ello. Gá. 2:20 nos habla de la experiencia de Pablo: lo que ahora vivo, lo vivo en la fe.

1 Pedro 1:7 nos dice otra vez que la fe es más preciosa que el oro, pero además dice que es sometida a prueba, para ser hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.

Consideremos un ejemplo de la prueba de la fe, y sus características: Génesis 22:1-14

1- El sacrificio de la fe: v.2 "su único hijo amado". Estas palabras nos hablan de lo más importante que tenía Abraham, su todo en la vida. Pero TODO debe ser entregado a Dios. Esto significa poner nuestra voluntad a los pies de Cristo, y hacer la suya Ro.12:1 Todo aquello sobre lo cual querramos tener el poder de decisión por encima de la voluntad de Dios hace que no estemos entregando todo a Dios.

2 - La obediencia de la fe: v.3 "se levantó muy de mañana". Abraham no lo pensó demasiado: Dios había pedido algo y él debía obedecer. He. 11:17. Notemos que Dios le pidió su Hijo, le indicó que debía hacer con él y dónde, pero no cuando. Abraham obedeció con rapidez porque su principal preocupación era esa: obedecer a Dios. No hubo nada más importante que hacer antes de emprender el viaje. Lo principal y lo que requería atención inmediata era lo que Dios decía. ¿Es ésta nuestra actitud?

3 - La expectativa de la fe: v.5 "yo y el muchacho...volveremos" ¿Qué otra cosa podía hacer que Abraham hablara de esta manera sino la fe? Si fuéramos nosotros, quizá ya habríamos encontrado una contradicción en la obra de Dios, o veríamos el pedido de Dios como un capricho. ¿Cuántas veces nos quejamos de lo que Dios permite en nuestra vida? Pero Abraham sabía que un promesa de Dios no podía quedar sin cumplimiento, y Dios había prometido una descendencia a través de Isaac. He. 11:19

4 - La obra de la fe: v.6 "y tomó la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo"
La fe actúa, no se queda esperando que Dios haga todo. La fe viva es activa, y Pablo es un ejemplo de ello, como ya hemos considerado en Gá. 2:20

5 - La certidumbre de la fe: v.8 "Dios proveerá". Cuando se obedece a Dios, surgirán muchas preguntas que aparentemente no tienen respuesta humana, u obstáculos que parecen imposibles de sortear. v.7 Sólo la fe tiene estas respuestas y la manera de continuar el camino. Hechos 27:25. ¿Existe en nosotros esa certidumbre de que las promesas de Dios son un hecho y una frase? 2 Co.1:20

6 - La persistencia de la fe: v.9 "y ató a Isaac su hijo, y tomó el cuchillo". La fe que llegado el momento difícil se va no es fe. Mr. 4:35-40. Una característica de la fe verdadera es que puede ser probada, para que sea más preciosa que el oro. El fuego se utiliza para probar el oro, y podemos imaginarnos como fuego aquellos momentos más difíciles, o donde no se encuentran salidas. La fe "no fingida", como la de Timoteo, persiste aún en los momentos límite.

7 - La victoria de la fe: v.12 "ya conozco" dice Dios. La fe verdadera triunfa, siendo Isaac librado y puesto un carnero en su lugar. Hay una recompensa para la fe: Ro.9:33; Mr. 9:23-25; 1 Jn.5:4

¿Tenemos una fe activa y práctica como la de Abraham? ¿Vivimos en la fe como Pablo? Si tuviésemos que comparar nuestra vida con la que Dios quiere... ¿que veríamos? ¿Habría un parecido o un gran contraste? Dios pide que vivamos por fe, lo que no significa vivir ajenos al mundo. Por el contrario, viviendo en el mundo aplicar la fe práctica de tal forma que los demás puedan ver (puntos 1 a 7) en nosotros.